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Only 7.5% of companies entering insolvency proceedings manage to survive (in Spanish)

07/12/2015
The article that follows is written in Spanish and it focuses on the options a company in insolvency proceeding has to face: En caso de acabar en concurso de acreedores, el de Abengoa sería no solo el mayor de la historia española, con una deuda de 8.903 millones de euros, sino también uno de los más complejos dada la maraña de sociedades que conforman el grupo. Estas son las opciones que afronta una empresa en concurso y que siguieron algunos de los mayores procedimientos... The article that follows is written in Spanish and it focuses on the options a company in insolvency proceeding has to face: En caso de acabar en concurso de acreedores, el de Abengoa sería no solo el mayor de la historia española, con una deuda de 8.903 millones de euros, sino también uno de los más complejos dada la maraña de sociedades que conforman el grupo. Estas son las opciones que afronta una empresa en concurso y que siguieron algunos de los mayores procedimientos de España. Directa a liquidación. Los registradores advierten en sus sucesivos informes la mala calidad financiera con la que llegan las empresas a los concursos. Es más, entran en esa situación cada vez en peores condiciones. “Tiene mucho que ver con el estigma que supone el concurso de acreedores para una empresa. Ha quedado la sensación que ir a concurso es ir a la quiebra y la decisión se va retrasando”, dice Santiago Hurtado, socio de Deloitte Abogados. La aerolínea Spanair, por ejemplo, suspendió pagos después de pasar meses con la respiración asistida que le ofrecían los fondos que les iban inyectando las administraciones catalanas. La compañía fue directamente a liquidación. ¿Demasiado grandes para caer? La mayoría de las empresas en esta situación son pequeñas, con un pasivo que ronda el millón de euros. Aun así, han llegado compañías que arrastraban enormes deudas. A comienzos de 2008, la inmobiliaria Habitat amenazó con llamar a la puerta del juez con un pasivo de 2.840 millones de euros. A un mes de unas elecciones generales, altos cargos de la Generalitat y el Gobierno central incluso intervinieron para que se le aplicara la máxima del too big to fail (demasiado grande para caer), lo que permitió que la empresa parara el primer golpe. Siete años más tarde, la situación es completamente distinta. Este año arrancaba con el punto final del, hasta ahora, mayor concurso de España, el de Martinsa Fadesa. La compañía había entrado y salido de un proceso concursal, pero en 2014 avisaba de que no podía cumplir sus obligaciones y proponía un nuevo acuerdo a los acreedores. Pero para entonces la banca ya había provisionado todos los créditos y dejó que la compañía de Fernando Martín cayera.

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