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Thousand ways to die (in Spanish)

30/11/2015

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Spain

The article that follows is written in Spanish and it is about Abengoa, on the doorstep of becoming the largest bankruptcy in corporate history of Spain: Abengoa, a las puertas de convertirse en la mayor suspensión de pagos de la historia empresarial de España, con un pasivo superior a los 24.000 millones de euros, ha vuelto a situar una vez más a la banca española en la difícil tesitura de refinanciar una bola de deuda gigantesca heredada de las inercias de los buenos tie... The article that follows is written in Spanish and it is about Abengoa, on the doorstep of becoming the largest bankruptcy in corporate history of Spain: Abengoa, a las puertas de convertirse en la mayor suspensión de pagos de la historia empresarial de España, con un pasivo superior a los 24.000 millones de euros, ha vuelto a situar una vez más a la banca española en la difícil tesitura de refinanciar una bola de deuda gigantesca heredada de las inercias de los buenos tiempos de la economía española o bien dejar caer la empresa y sus 24.748 empleados con ella. Se trata de un dejà vu de otras grandes crisis empresariales como los concursos de Martinsa-Fadesa, Habitat, Sacresa o Pescanova, los más abultados en deuda, u otros de menor envergadura, pero con marcas muy reconocidas en el mercado y presencia importante en sus territorios de origen, como Fagor, Panrico, Flex, Nueva Rumasa, La Seda o Scalextrix, entre otras. Pero la situación no es la misma ahora que en el 2008, cuando presentaron suspensión de pagos Martinsa-Fadesa y empezaron a crecer los concursos de acreedores de forma alarmante en España. «En el 2007 y el 2008 los bancos pensaban que la crisis iba a durar dos años y los acuerdos de refinanciación eran muy complicados», explica Agustí Bou, socio y experto en derecho concursal del bufete Jausas. Poco después, la propia banca reconoció que tenía deuda vinculada al ladrillo superior a los 365.000 millones de euros, de la que más del 50% se estimó inicialmente que sería irrecuperable. «En ese momento los bancos necesitaban trocear las pérdidas en varios años para digerirlas, ahora están en una mejor situación y colaboran más en las refinanciaciones que son siempre mejor opción que un concurso de acreedores para salvar a una empresa», relata Javier Castrodeza, socio del área de concursal del bufete Cuatrecasas Gonçalves Pereira. Por el camino de la crisis, el Gobierno español tuvo que pedir un rescate a la UE de hasta 100.000 millones de euros para salvar de la quiebra a la banca española, especialmente a Bankia, y modificó la ley concursal hasta siete veces entre marzo del 2014 y julio de este año. «Los cambios en la legislación han introducido estímulos importantes para que los bancos entren en las refinanciaciones, el mayor de ellos es que no tienen que provisionar cuando cambian deuda por acciones, aunque sí las quitas de deuda», explica Agustí Bou.

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